Después de la discusión, a la medianoche la Orquesta Sinfónica Internacional de Dresde se unió a músicos en México para un “concierto al final de los tiempos” en vivo. La composición “Albaktún” de Enrico Chapela, estrenada al mismo tiempo, se acercaba a su clímax con un ritmo intenso: el director mexicano José Areán interrumpió a las doce en punto. Un cantante y músico de México y Guatemala apareció en vivo en una pantalla; el trabajo terminó sincronizado a ambos lados del Atlántico. Seguir leyendo…